La Sierra Norte alberga uno de los espacios naturales más emblemáticos de la Comunidad de Madrid: el Hayedo de Montejo. Se trata de una antigua dehesa de hayas, robles albares y rebollos que, además de ofrecer una singular belleza paisajística, representa una zona de especial importancia medioambiental.

Es tal la importancia de su diversidad ecológica, que desde hace más de dos décadas la Comunidad de Madrid y la Fundación General de la Universidad Politécnica de Madrid trabajan en este bosque como si fuese un ‘laboratorio natural’ capaz de anticipar los efectos del cambio climático. El objetivo es conocer de manera más precisa la dinámica y el funcionamiento del Hayedo de Montejo desde una perspectiva multidisciplinar, con especialistas en ecología funcional, genética, bioquímica y selvicultura.

Gracias a esta colaboración, se desarrolla un importante programa de investigación que ha permitido conocer su evolución en los últimos años; realizar un seguimiento de más 1.400 árboles que están georreferenciados; recoger datos sobre la producción, diseminación y dispersión de semillas de las principales especies leñosas y, en paralelo, hacer un seguimiento del clima a través de varias estaciones meteorológicas, con detalle de las condiciones generadas bajo el dosel arbóreo a diferentes alturas, que está permitiendo conocer los valores extremos del clima y su influencia sobre la cubierta forestal.

Protección y divulgación

El Hayedo de Montejo se circunscribe en la Comarca IV de la Sierra Norte de Madrid, que comprende los términos municipales de El Atazar, Berzosa de Lozoya, Cervera de Buitrago, La Hiruela, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, Pradeña del Rincón, Puebla de la Sierra, Puentes Viejas y Robledillo de la Jara. Oficialmente, es reconocido como ‘Sitio Natural de Interés Nacional Hayedo de Montejo de la Sierra’, junto a la Zona de Especial Conservación Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte.

En este espacio natural, resulta fundamental la labor de los agentes forestales, que también trabajan con la fauna autóctona y actividades relacionadas: se encargan del seguimiento de la población del lobo y la asistencia a los ganaderos; de la repoblación con cabras procedentes de la Pedriza y alrededores; de la gestión de la reserva de caza de Sonsaz mediante el control de recechos, batidas y monterías; del señalamiento de leñas vecinales de roble; del control de aprovechamientos forestales, como el pinar de La Puebla de la Sierra; o del seguimiento y vigilancia de la nidificación de especies protegidas, como el halcón peregrino, el alimoche, milanos, azores, el buitre negro o el águila real.

Por supuesto, también realizan tareas de búsqueda y rescate de personas extraviadas, así como localización y auxilio en accidentes de maquinaria y pequeñas aeronaves. Pero también ofrecen asistencia y asesoramiento a senderistas, seteros, ganaderos, científicos y otros estudiosos de estos espacios naturales protegidos; participan en la detección y extinción de incendios forestales, así como en la investigación de causas; autorizan quemas; asesoran y hacen seguimiento de los aprovechamientos de leñas y tratamientos selvícolas en terrenos privados; vigilan la pesca en las aguas trucheras que recorren la zona; y vigilan el uso público de sus embalses y de los lugares más emblemáticos. Su labor es fundamental para preservar este bosque singular.

Visita al Hayedo

Abierto a su divulgación, el Hayedo cuenta con el Programa de Educación Ambiental en el que participan cada año unas 25.000 personas. El 60% de los visitantes son público general no local, que recorren las sendas guiadas en fin de semana y festivos, especialmente durante el otoño.

Incluye recorridos guiados por agentes forestales y la divulgación de la riqueza natural del entorno, de la singularidad y fragilidad del Hayedo y del conjunto de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón.

Cada día se establece un número de visitas para recorrer las sendas guiadas del bosque. El 50% la conforman reservas online y telefónicas, y el otro 50% se autorizan a personas que acuden sin reserva el mismo día, acercándose previamente al Centro de Recursos e Información de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, en la Calle Real 64 de Montejo de la Sierra. Esto supone el inconveniente de quedarse fuera, ya que las autorizaciones limitadas por día se entregan según orden de llegada. En este caso, siempre se podrá disfrutar de las alternativas turísticas y de ocio de los pueblos cercanos. La información de cómo visitar el Hayedo se ofrece en la web www.sierradelrincon.org.

Además de su increíble belleza, el Hayedo de Montejo representa el único bosque de Hayas de la Comunidad de Madrid. Es decir, algo genuino que no encontraremos en ningún otro enclave madrileño. Y para añadir más alicientes, la ‘Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón’ ofrece senderos naturales que permiten conocer otros aspectos como la arquitectura rural conservada y los antiguos oficios que aquí se desarrollaban. En total, esta red de senderos se conforma con 20 itinerarios señalizados como “Sendas Verdes de Madrid”.  Además esta Reserva es atravesada por los senderos GR88 y el GR303 que discurren entre cinco municipios: Montejo de la Sierra, La Hiruela, Prádena del Rincón, Puebla de la Sierra y Horcajuelo. “GR”, son sendas de gran recorrido de una reconocida red de caminos europea. Por cierto, la dificultad de todas estas sendas es variable, pero la mayoría son aptas para todo el mundo por su baja dificultad.

Por último, destacar el Programa Reconexiónate, una iniciativa local que conecta al senderista con los oficios locales para conocerlos in situ: actividades de artesanía, uso de plantas aromáticas y medicinales, micología, mariposas, ornitología, astronomía, fotografía de naturaleza o rastros y huellas.  Sin duda, una forma única de transmitir un legado cultural y ecológico a los visitantes. <